Drutt's Book

Cosas realmente sin sentido para la mayoría, con mucho sentido para mí, pero en general, aleatoriamente colocando las cosas de mi cabeza.

¡Ah qué semanita!

Pues empezó muy intensa, empezó terminando, en cierta forma.

Mi cabeza vuela, revuelve, mezcla, separa, prueba, escucha, siente, miente, calla, proyecta, toca, grita y sí, también piensa.

Es desastroso pensar con vueltas mientras prefieres seguir el camino de frente, puede ser fulminante hasta el hecho de llegar a dudar de ti mismo y pensar en que erras y pretendes no saber o querer saberlo. Ahora sé que quien erra no soy yo, no eres tú, es el momento, muy veloz él.

El martes Víctor me hizo el (gran) favor de obsequiarme un par de tickets para “Arcade Fire” , el concierto fue el miércoles en el “Palacio de los Deportes”, fui a tientas, a saber qué pedo, básicamente.

El miércoles llegó y a Mike le avisé que tenía un boleto para él, parte por su cumpleaños y parte por no dejarlo fuera de esto. Llegó a mi oficina, bajé y le di su boleto, llegamos separados.

Arribé al “Palacio”, me estacioné debajo de un árbol después de $50 pesos. Apagué el iPod, encendime un cigarrillo y dispúseme a acceder a mi lugar. El celular indicaba las 19:15 y el boleto a su vez marcaba las 20:30, entré.

La seguridad no era tan buena, pude haber metido lo que a mi mente se le hubiera ocurrido pero bah! después de todo soy una buena persona y ni siquiera intento esas cosas. Una señorita tomó mi boleto y me indicó que la siguiera, actué. Llegamos a la puerta del palco y éste vacío estaba de espectadores mas no de trabajadores. Dos personajes (a quienes después observaría yo muy sorprendidos) se encontraban dentro y se ofrecieron a ofrecerme cerveza y palomitas y refresco y papitas y stuff, ellos muy bien.

Abrió un hombre con un saxofón. Impresionantes sonidos pero la conjugación de los unos con los otros no generó algo más que aplausos esporádicos de mi parte. Llegó Mike.

Se sentó y bebimos, y platicamos y me escuchó y me calló, me enseñó.

De pronto “Arcade” empezó y sonó. El “Palacio” se llenó y reventó, murmuró y bailó. Debo admitir que son muy buenos en vivo aunque no me sorprendieron, no salí extasiado, no el miércoles. Sí salí hasta la madre de borracho y cómo no después de la cantidad de vasos de cerveza que decidí ingerir, Mike calculó entre 15 y 18, así sea.

De regreso sólo pude manejar medio camino hacia casa, el otro medio me vi discapacitado para hacerlo y Ale me ayudó con ello. Gracias Ale, siempre lo llevaré en mi mente.

Ya el jueves celebramos a Capullo en Hooters con motivo de su cumpleaños, vi a la niña que dicen me gustará mucho, es cierto, es linda (espero no esté seca). Me recuperé un poco del madrazo de la media semana. Te quiero Capullo.

Viernes llegó, Mike años cumplió y a los amigos reunió.

Casa de Ale y Nachito nos recibió, como siempre todo chido ocurrió.

Mike empedó ,su turno le llegó y en el poker perdió.

Un abrazo me dio, uno de vuelta recibió y sonriente se liberó.

Buenos amigos, buena compañía, buena noche.

Al salir Víctor de nuevo llamó y mi cara con una sonrisa se iluminó. Los boletos del “Corona” me brindó.

Me desperté el sábado y al partido de Pumas vs. Poli fui, cortesía de Mi Deivid, rifándose. La compañía fue bastante grata: mi niña preciosa, Tío Vic, Mi Deivid, Cristalito, Chatito, el Señor Castillo y su compadre, bien ahí.

Estuvo bueno y me quemé la cara y los brazos y sí, traigo la clásica marca del “mapache” (por los lentes oscuros).

Saliendo fuimos a casa de uno de “Los Jefes” a despedir al buen “muchacho parlanchín” Robin, un suizo más mexicano que la torta de chilaquiles. Salí un poco tomado de ahí y me dirigí al “Corona”, aquí viene mi resumen de.

Llegué justo a tiempo, sólo estaba interesado en tres bandas: James, Interpol y Pixies.

JAMES

No soy un conocedor de la banda ni mucho menos. Llegué con tres, tal vez cuatro de sus canciones en la mente, sólo tocaron dos de ellas.

Empezó la onda, la buena onda y de verdad he visto a muy pocas bandas con esa fuerza en el escenario, ese dominio de su falta de control sobre sus sentimientos, esas ganas de expresarse a sí mismos lo mucho que se disfrutan, qué chido! Tocaron alrededor de 50 minutos, muy buenos por cierto. Estuve al lado de ciertos posers que se movían tal y como lo hace Tim Booth (vocalista de la banda), falsos, terribles.

Generó en mi un sentimiento de libertad en cuanto a la necesidad de expresión. Gracias James.

INTERPOL

¡Qué ganas de conseguirse bajistas raros! Jajaja, este wey está más raro que el anterior, creo que mejor músico.

Después de estar con Chris, Polii y Oscar en James, les informé de mis intenciones con Interpol, to get the closest. Caminé y caminé, llegué. “Mammoth” sonó y sonó mal, muy mal. Me pregunté: “¿y el punch de ‘Mammoth’, en dónde quedó?”. Se escuchó “Narc”, “C’mere”, “PDA”, algunas de las muy nuevas que por cierto son muy malas y otras que no terminaría. Llegó el encore y con él, llegó el placer. Empezó con “Untitled” la cual me lleva a “otro nivel” y después, por fin, “Take You on a Cruise”. Literalmente un par de lágrimas de desprendieron de su lugar para refrescar mis mejillas, y mi recuerdo. Duele escucharla y se sufre el cantarla pero es sin duda un escape de “no sé qué” tan gratificante. Simplemente grandioso. Siguió “Obstacle 1”, fenomenal y por supuesto no podían irse sin dejar de mover sus “Slow Hands”, vaya que si me hace bailar esa canción.

Básicamente grité, canté, salté, bailé y lloré con Interpol. Tout très bien!

PIXIES

Suelo mofarme de ellos diciendo que son los “Pigsies” dada su complexión robusta. Suelo no darles la importancia que se merecen pero el sábado sin duda alguna me dieron una gran lección musical. Es impresionante el tamaño de esa mujer y esos hombres, es impresionante lo grandes que se ven y lo perfecto que se escuchan, simplemente increíble. Debo decir que estuvieron musicalmente muy por encima de lo que hicieron tanto James como Interpol. 50,000 personas cantando sus canciones y escuchando sus debrayes, gracias.

Puntos malos del “Corona Capital”

– ¿Qué pedo con la señal de los celulares? ¡No mil pinches mames!

– ¿Qué pedo con los ingenieros de sonido? Citando a Guapolo, “creo que los de Corona Capital no conocen a los ingenieros de sonido”, o parecen haber tomado a algunos prestados de los barrios más culeros del mundo. El sonido estuvo espantoso.

– ¿Qué pedo con los estacionamientos? ¡Todos estaban lejísimos! No sé si me cansé más de caminar hacia el estacionamiento o en el mismo concierto.

– ¿Qué pedo contigo, tú aquí? Espero haya sido una confusión que invadió y malvibró mi mente, espero que no hayas sido tú.

El día de los boletos del “Corona Capital”, Víctor (sí, otra vez) se rifó al máximo dándome un pase para la transmisión del partido de los 49’s de San Francisco vs. los Raiders de Oakland, invitado especial, Joe Montana.

Mucha banda muy intensa, muy molesta, pero el momento estuvo chingón, con Tío, Víctor y Ana. Comimos rico y otra vez duro y tupido a la “chela”. ¡Gracias de nuevo!

Creo que ya tiene que ser todo, ya escribí mucho.

Keep rockin’

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Un comentario el “¡Ah qué semanita!

  1. pisco07
    octubre 25, 2010

    Qué muchísimas cosas pasan y de la nada se va el mes. Sólo puedo decir que siempre es un placer compartir contigo Rocktubre y que en Interpol no fue necesario verte para saber que estabas con nosotros.
    Love 2 Rock with U… and of course Luv ya!

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Esta entrada fue publicada el octubre 20, 2010 por en Amigos, Rock, Stuff, Yo en mi cabeza.
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